Le expliqué a Martoni que estaba saliendo con Marina, y que era algo que nos interesaba –por un tiempo- mantener en secreto, le dije que seguramente algún compañero jodón nos habría visto juntos, y le mostré el anónimo, le pedí si no era tan amable de salir y comentar su sorpresa por un supuesto pedido mío de rebaja.
Martoni me miró fijo y me explicó que nunca hubiera esperado esto de mí –somos adultos- me decía, como si nuestras edades fueran parecidas. Se llevó la mano la barbilla, fijó los ojos en el techo, y pensó. Yo temblaba por dentro, y también un poco por fuera. Le sugerí que solamente sería por un tiempo, que después yo mismo me encargaría de contarlo como una anécdota al resto de la oficina.
- Es que no hay tiempo-me dijo.
- ¿Cómo que no hay tiempo?
- Fer, ya lo saben todos.
En ese instante se paró y el primero en llegar fue Joselo, después vinieron todos los demás –felicitaciones a la parejita feliz-, decían, y opinaban acerca de nuestra compatibilidad, entre toda la muchachada, también apareció Marina, ella también sabía de la joda que me estaban haciendo a mí. Yo no entendía nada.
Resultó ser que el día que atendí el celular, el que sonaba no era el mío, sino el de Marina, los dos eran iguales, ya que, en realidad, eran de la inmobiliaria. Así nos descubrió José Luís, y enseguida la encaró a Marina para hacerme esa broma a mí. De alguna manera, y si algo rescaté de eso, fue la confirmación por parte de Marina de que no le molestaba que lo supieran todos, así fue que comenzó nuestra relación.
Crítica (sin spoilers) de Oppenheimer
Hace 2 años
